El restaurante

Situado en pleno barrio Gótico de Barcelona, es un lugar emblemático y con un encanto singular. Miles de barceloneses guardan incontables recuerdos de su juventud cuando Agüelo era una taberna y siglos de historia se funden en nuestra propuesta gastronómica, siendo una de sus paredes una parte de la antigua muralla romana de Barcelona.

Construido en 1.850, en lo que fue una finca propiedad del Marqués de Comillas. En sus inicios a principios del siglo XIX, albergó una carbonera, luego una embotelladora de vino, llegaba aquí el vino a granel y se embotellaba en garrafas, hasta reconvertirse en 2013 en un restaurante de vanguardia.

La Sala Arcos

La magia de Agüelo013 con una de sus paredes de piedra de la antigua muralla romana y techos abovedados, cuenta con la enoteca más exclusiva del Gótico de Barcelona, donde se pueden degustar más de 40 vinos y 20 denominaciones de origen. Perfecta para realizar cenas de empresas, lanzamientos de producto, talleres de team building y eventos sociales.

El Altillo

El altillo, en lo alto del restaurante, privilegiado para observar todos los rincones.

El Bar

También se ofrece la opción de privatizar el restaurante por completo, contando con el bar en la entrada, que posee una espectacular barra, ideal para la bienvenida del grupo, brindando así una capacidad máxima de 326 comensales.

La sala B

La sala B, privada y acogedora, amplia y con el encanto de estar en el centro de la cocina. Ideal para realizar el menú degustación guiado por nuestro chef y talleres gastronómicos.

Reviviendo la historia de Agüelo013

En el corazón del gótico, se encuentra una de las tabernas típicas más populares de Barcelona, recuerda a una auténtica cava de paredes de piedras con siglos de historia a sus espaldas. Acumulaba todos los tópicos y características de aquellos locales rústicos que conocemos con el nombre genérico de tascas.

De Agüelo se comienza a hablar en el año 1960, cuando una nueva juventud local comienza a ocupar las calles en las noches barcelonesas. Con el paso del tiempo, su creciente popularidad hizo que convocara a una clientela muy diversa que se nutría básicamente de universitarios, jóvenes y algunos grupos de turistas en busca de lo más autóctono.

En 2013, la antigua taberna decidió crecer, convertirse en un Agüelo renovado: Un restaurante de cocina mediterránea y coctelería, donde cada día conviven los barceloneses de toda la vida y los viajeros de todos los rincones del mundo que vienen buscando una experiencia de vanguardia con sabor tradicional y mediterráneo.